[name=Patricia Plaza] [description=Libertad | Amor | Revolución ] [img=https://2.bp.blogspot.com/-lZmSPJ4ElOc/TqWyVI6_brI/AAAAAAAAE3c/IIvrZ05K1bk3qwooHKI5qJFaI24gzwIPQCPcB/w1200-h630-p-k-nu/IMG_2220.JPG]
9/FAVORITOS/slider2

404

We Are Sorry, Page Not Found

Apologies, but the page you requested could not be found.

Home Page

En la carretera. Parte II

La segunda semana de ruta la empezamos en Kharkhorin, antigua capital del imperio mongol, hoy es una "cuidad" sin sal. Sólo su monasterio, el mejor conservado del país, fue una visita que nos dejó maravillados. Increíblemente bonito el arte del budismo mahayana, sus pinturas, telas o budas y su simbología.





Al salir de la cuidad avistamos una carretera asfaltada. No lo podíamos creer,.. un descanso para nuestras cervicales. Bagi, por tus cabras, tira para la highway!, pero él prefirió seguir por los baches, inventar nuevas carreteras y al rato, quedarnos literalmente clavados en el barro! Menos mal que nuestro conductor fue maestro de McGuiver, se las sabe todas y nos saco de alli tras unos cuantos ingeniosos intentos.

De la nada apareció un loco italiano con vodka incluido que venia con la familia mongola al completo (7 people in the car!!) en un coche parecido a un Seat Panda que amenizó las horas de frio, empujar, barro y gloria al final. Oe!

Y si, ahí empecé a mosquearme. Valles y mas valles, todo precioso menos los postes de luz y la carretera asfaltada, que le quitan todo el encanto al paisaje! Que pena, la armonía comienza a desvanecerse,.. Por suerte, apenas hay unos kilómetros. Triste, le pregunto a Dawa:
- When will be this road finished?
- I don't know, maybe last year

Pues eso,...



Y llegamos tarde y ya de noche hasta Chuluut river, agotados del palizon de horas de carretera.
Que gran amanecer. Al abrir, teníamos la vista de los dos gers de la familia, con el abuelo en cuclillas a la puerta fumándose un pitillo cochino liado con papel de periódico, cabras y yaks, un crío mocoso corriendo entre la leña y detrás, el rio. Precioso lugar, por fin paisaje alpino. Nos dio tiempo a disfrazarnos con los trajes típicos que nos dejó la familia, mas majos!









Próxima parada, White Lake, y uno de mis sueños,.. Un buen chapuzón en sus aguas!



El lugar es mágico y el paisaje trifásico; lago de agua blanca, verde pino y azul cielo. Pero nos recibe frío y nos comentan que nevó hace un par de días (¡¿pero si estamos en agosto?!). Calentamos el cuerpo con una deliciosa barbacoa mongola y unas botellitas de vodka. Mil risas y canciones, y mas vodka. Consecuencia: resaca!



Pasamos unos dias entre excursiones, paseos, relax y paz. Y descanso de furgo, que ya tocaba.

El sol brilla el ultimo día, digo yo que el agua estará algo mas caliente,.. el lago me mira, yo a él. Al final saco la cabra que tengo dentro, y al agua!! Casi palmo. Los mongoles que pasaban con su caballo vestidos con su chaquetón de cuerpo entero pudieron comprobar que, como sospechaban, los extranjeros somos un poco gilipollas.

Pero el baño me supo a gloria. Frío. Paz. Libertad. Feliz por cumplir una promesa.


Y esto se acaba,.. Tenemos que llegar a UB, 3 días más en la carretera. El estado de ánimo hace mella, ya no hay tantas risas, ni performances, ni tantas canciones o momentos de desquicie-chorras. Nos ha abducido el estado contemplativo y místico. Distraídos y perdidos en nuestros pensamientos, buscando respuestas a preguntas sobre lo divino y humano... Hasta que la ultima noche, y como despedida, en el Ogii Lake nos dimos cuenta de que la luna llena ya iluminaba nuestros sueños.


Mongolia me ha encantado. Un país único que no se parece a nada. Es naturaleza en estado puro. No sabes lo que significa inmensidad hasta que te dejas perder por sus paisajes y hospitalidad hasta que te dejas arropar por su gente.

La nada y el todo. Eso sí, la nada mas maravillosa que nunca antes había visto.

En la carretera. Parte I

Una furgo rusa que parece una tartana, pero nos prometen que es indestructible. Un conductor mongol que no habla ni papa de ingles. Por solo unos tugriks mas, conseguimos una cocinera disfrazada de pseudoguia. Cargamento de comida, chucherías y agua mongola, o sea, vodka. 2.700km por delante nos esperan.

A muy pocos kms de la capital, las carreteras asfaltadas desaparecen para siempre jamás y solo hay unas "pistas" que no llegan a la categoría de camino de cabras. De hecho en cuanto se acaba el asfalto deja de haber un solo camino. La pista se abre en muchos carriles separados unos metros que van en la misma dirección cruzándose unos con otros. Es como una autovía de 14 carriles borrachos que zigzaguean y se mezclan. Bagi, nuestro conductor tiene que ir eligiendo el que tiene los baches menos grandes en cada momento. La furgo rusa es robusta y pesada pero no tiene unas amortiguaciones muy finas. Al cabo de unas horas de pegar botes y bandazos tienes la cabeza como un bombo. Pues no queda,..



Tampoco hace falta alejarse mucho para que desaparezca cualquier signo de civilización. A 30 km solo queda la estepa ondulada, la pseudocarretera y nuestra furgo. Cada 10 km más o menos se ve una ger o un grupo de gers y por todas partes vacas, cabras, caballos, ovejas, águilas, camellos, buitres comiendo bichos muertos y más verde. Fuera de la carretera no hay ningun límite, ni postes, ni rejas, ni nada, solo hierba y ganado. Toda la tierra es del estado y la puede usar quien quiera para instalarse encima. ¿Y no hay problemas de disputas por la tierra? Con un millón y medio de nómadas viviendo en un territorio como 3 Españas, hay sitio para todos, turistas incluidos.


Por el camino nos dejamos maravillar por el paisaje. Estepa, estepa y mas estepa. Cielo azul y nubes de cómic. Parece una foto predeterminada de escritorio de Windows. Cada día nos regalan paisajes diferentes y lugares mágicos.





Baga Gazriin Chuluu. Unos moñigos de piedra enormes amontonados, crean unas curiosas montañas desde las que vimos nuestra primera de las muchas puestas de sol, de escándalo.


Tsagaan Suvraga. Una versión en miniatura del Gran Cañon de Colorado mongol style.


Yol Valley. Montañas redondeadas. Verde. Inmensidad. Solitud absoluta. Armonía.



Dunas, dunas y dunas. Mini Naadan Festival: musica tradicional, carreras de caballos y lucha libre. Atención a los outfits.





Croqueting. Desierto del Gobi.




En Bayanzag conocí a mi futuro marido, éste.


Mongol cincuentón majisimo quien me ofrecía 50 camellos y un ger nupcial. No está mal la oferta, me lo estoy pensando,...



Los mongolos son la leche de hospitalarios, te ofrecen sus gers para que puedas descansar al calor de la estufa, cocinar y comer allí mismo o dormir por muy poco dinero. Perfecto para compartir y aprender de su cotidianidad y su rutina. Echarse unas risas a base de mímica y gestos, idioma universal o disfrutar del silencio de su compañía.



Siempre te ofrecen leche de yegua fermentada con sal que sabe a bilis y galletas de queso de cabra duras, que sabe a rayos y se te hace bola en la boca. Consecuencia, si o si, tienes que beberte la pócima esa de yegua para tragaste el queso. Agh!!

Lección aprendida. Compramos vodka, para evitar mas leche y delicias mongolas. La botella se abre, se realiza un ritual para honrar a los dioses del cielo y las 4 direcciones, que precede a beberse la botella enterita y servida en un solo tazón que va rulando entre todos. Tajas compartidas.

La experiencia religiosa de la primera semana fue en las ruinas del monasterio de Ongi. No solo porque pudimos ducharnos y quitarnos la mugre de varios días acumulada, sino porque comprobamos que en pequeña escala aun se mantiene vivo el budismo mahayana. Durante la represión comunista se destruyeron más de 700 monasterios y 17.000 monjes desaparecieron. Mas de dos generaciones casi en blanco. Los pequeños monjes que alli estudian, las ruinas y el paisaje espectacular te transportan a la inmensidad de lo que fue el imperio mongol y lo importante que fue su religión. Se siente una energía especial. Espiritualidad. Su nirvana es mi inuendo.



Las noches son silencio. Absoluto silencio. Cielos megaestrellados. Cuerpos cansados y almas felices. Estrellas fugaces viajan dejando estela. Pido un deseo, o dos, o tres,...




- Posted using BlogPress from my iPhone

En la carretera

2.700kms, 1 furgo, 5 viajeros, 2 semanas de ruta, 3 duchas, mi dote de 50 camellos, cientos de paisajes, mil aventuras, millones de recuerdos,.. Mongolia es un universo único y mágico. Fascinante!


Ring my bells, ring my bells

La frontera Chinomongola es la frontera mas curiosa que he cruzado, y la mas larga. 8 horas. Regateo para conseguir coche con matricula mongola, (no es posible hacerlo a pie). Un jeep abarrotado de trastos y en donde solo hay 4 asientos, pero donde nos metemos 11!! Si, 11! Haciendo contorsionismo, espera, trámites en frontera, vuelta al jeep y al tetris, frontera mongola, trámites y espera. De vuelta al jeep, y ahora con nuestras mochilas también dentro porque diluvia, y al contorsionismo extremo. Por fin, sin sentir algunas articulaciones llegamos medio doloridos a la estación de tren.

Bienvenidos a Mongolia! Cambiamos los hanzis chinos por el cirílico. Los rostros finos y achinados por caras de pan y grandes mofletes sonrojados o quemados por el sol o el frío. Las miradas codiciosas por unas mucho más amables. Y el olor a vinagre por el olor a cordero.

El tren es un aperitivo de lo que será Mongolia. Curiosos locales con semblante rudo pero timidos y encantadores. Paisaje, paisaje y paisaje. Espectacular!

Miro a través de la ventanilla, mis pensamientos se pierden por el basto horizonte de solitud y estepa, colores y contrastes. La nada y el todo.




Una ola de frio polar nos da la bienvenida a la capital, Ulanbataar, en pleno agosto. Achus! Una ciudad fea, oxidada, gris y cochambrosa, con un par de chimeneas de centrales térmicas en el centro y lo peor de la arquitectura comunista. Una joya!. Salvo los edificios oficiales de la plaza central, que son mamotretos imponentes, el resto son bloques cuadradotes, sucios y sin gracia con 30 o 40 años de descuido encima. Nuestro hostal está en uno de ellos. Bueno en realidad creemos que más que un hostal es una tapadera de una secta mormona, porque está infestada de freakies guiris con unas pintas muy raras, que dicen ser profesores de ingles. Si, si,..



Las afueras de UB son muy cachondas. La ciudad no crece con barrios de casas nuevas sino con barrios de gers. Las gers son las "tiendas de campaña" redondas donde viven los nómadas, yurtas en otros paises. Cuando te sales del centro de cemento, la mayor parte de la ciudad son tiendas de campaña con su parcela, sus calles, sus coches,.. Este contraste ruralurbanita me encanta!

Curiosidades de UB,.. Un tercio de la poblacion de Mongolia reside en esta cuidad. La comida mongola es un horror: solo hay cordero, todo esta hervido y por no echar no echan ni sal. Los mongoles (con todo mi respeto, pero asi se llaman) son imberbes, no he visto mas barba que la de Borja. El vodka hace estragos y se ven peleas de borrachos por las calles, sera porque el deporte nacional es la lucha libre?. Cruzar tambien deberia considerarse un deporte, pero de riesgo,.. la mitad de los coches van con el volante a la derecha, la otra a la izquierda. Y contando que son un poco temerarios conduciendo, cruzar, a veces, resulta peligroso.

UB no es la capital mas sofisticada del mundo, pero bares no le faltan. La música tiene un desfase de 20 años con occidente. Bueno, me he pasado. La verdad es que ponen bodrios del pop internacional actual tipo "Ring my bells, ring my bells", un hit de Enrique Iglesias, mezclado con bodrios de los 80 que siguen triunfando por estos lares: míticos temazos de CC Cath, Sabrina, Bananarama y caspas varias. Eso, al igual que el hip hop mongol, aun tiene su gracia, pero el tecno ruso sí es insufrible. En fin,..

4 días de gestiones, preparativos, ideando rutas, buscando furgo, guía si, guía no, regateando, sacos de dormir, ropa de montaña de segunda mano, compras en el mercado negro y demás boyscoutadas. Aprendida "Ring my bells, ring my bells", que suena hasta en el supermercado. Y superado un resfriado y una gastroenteritis por abusar del queso de aquí (que como mínimo era de yegua), ya estamos preparados para lanzarnos a la aventura y a la carretera.


- Posted using BlogPress from my iPhone

Beijing en vena

12 días en Beijing dan para mucho, así que voy a hacer un resumen sobre las obviedades, curiosidades y asquerosidades que han llamado mi atención.

Para empezar, el tópico de los tópicos, la coletilla a muchas conversaciones, la respuesta a todas las preguntas, tres obviedades sobre este país:
- China es muy grande
- Hay muchos chinos
- Y su idioma es complicadisimo

Curiosidades:
Muchos chinos se pasean con las camisetas arremangadas hasta el pecho, ondeando sus flácidas barrigas.


Los niños pequeños con pantalones abiertos por el culo, para que les sea mas fácil y rápido.


Los parques, siempre animados, llenos de tercera edad, a todas horas, practicando diferentes deportes, en China sinónimo de hacer cualquier actividad relacionada con el movimiento no necesariamente sincronizado ni armonizado: Viejas con abanico a lo loco mía, o practicando Taichi, y otras danzas orientales. Toque de pelota pluma. O simplemente dando palmas mientras andan.



La amabilidad extrema y la mala leche de los chinos, que se expresa con prepotencia masculina e histeria femenina.

Desayunan churros y porras.

Su afán por que les entiendas, en su idioma, aunque tu cara sea un poema tras su monologo en chino de 20min, siempre lo intentan por ultima vez, escribiendolo en letras chinas. (Ah! Claro! Ahora lo entiendo todo!!)



Cuando lo curioso llega a ser asqueroso:

Los primeros días la comida nos maravilló (por fin un poco de variedad!). Con los días el glutamato sódico o comúnmente conocida como sal china, hace de tapón astringente y que nuestro olor corporal se perfume de vinagreta.

Puestos de comida callejera, divertidos aunque poco higiénico. El limite de las cosas raras que comen son gusanos, escorpiones, estrellas y caballitos de mar, todo bien frito,.. Agh?!


O cortarse las uñas en el bus, corriendo el riesgo que un trozo de uña guarra china acabe en tu ojo.

Asquerosidades:

La cerveza local sabe a pis.

Escupitajos. A todas horas puedes escuchar sus gargantas preparándose para escupir,.. hasta el hígado!

Lo pésimos que son restaurando. Para ellos 4 piedras son 4 piedras y eso ni es un monumento ni es na! Así que abajo la historia y arriba las copias. Y si a esto le unes su visión de business el resultado es decepcionante. La Forbidden City, el Summer Palace, la plaza de Tiannamen o algunos trozos de la Gran Muralla, resultan puras atracciones al estilo PortAventura. Bueno, impresiona lo grande y majestuoso, y ese legado histórico milenario que da mucho respeto.


Lo mejor, el reencuentro con los chicos, recuperar nuestro pulso viajero y nuestras risas, callejear por los hutongs o por la cuidad vieja, el pato pekines que está delicioso, el cosmopolismo de la cuidad, bares, música y conciertos, exposiciones y arte.




Lo peor, con diferencia, es la contaminación. En Beijing no existe el cielo azul. Polucion pura como una espesa niebla planea sobre esta inmensa cuidad. Con el calor y esta contaminación, a veces cuesta hasta respirar. Es horrible!

China en general no me gusta demasiado, (se nota?) mas bien me da miedo. Beijing no representa toda china, ya se, pero si que es el corazón económico y político de éste pais. Y se respira, pese a la contaminacion, ese ego de consumismo, capitalismo y ansia de poder. De no haber vivido la "lacra" del comunismo maoista, estarían a la cabeza de las potencias mundiales. En ello están,.. son como un gran “dragon dormido”. Yo creo que cuando despierte nos van a comer como a corderitos.

Y hablando de cordero, nos vamos a Mongolia!!!



- Posted using BlogPress from my iPhone